Por J. Humberto Cossío R.
No conozco el significado de la nueva normalidad.
Salí a comprar alimentos en compañía de mi esposa. Encontramos a media mañana la plaza sendero con el requisito para entrar el cubre bocas, un guardia poniendo gel en nuestras manos y revisando la temperatura corporal por medio de un instrumento electrónico y enfocado a la frente nuestra.
Es igual que hace dos semanas.
Eso fue ayer.
Pero el domingo 31 de mayo efectué unas compras de medicamentos y me encontré una larga fila de automóviles, camionetas y pick ups alineados a un costado del boulevard Limón que se encuentra rumbo a la salida norte de la ciudad.
Son las instalaciones de La Tecate y su deposito de venta de cerveza al público y ahí pasaron largas horas de espera para adquirir el producto.
¿Es esta la nueva normalidad?
Las oficinas de gobierno están semi desiertas, al obtener el sindicato de trabajadores al servicio del Estado que sus agremiados estén a cubierto y no se expongan a la nueva enfermedad del COVID 19.
¿Forma parte de la nueva normalidad o es una extensión de la antigua?
Llevo encerrado en casa desde la última semana de marzo. Trato de cumplir con todas las especificaciones que por radio y televisión local y nacional nos mandan los gobiernos Federal, estatal y municipal.
Eso no es normalidad.
¿Pero acaso será eso lo que tendremos que llamar la nueva normalidad?
Ingredientes de mi situación:
PRIMERO.-Encierro casero.
SEGUNDO.-No recibir visitas.
TERCERO.-Frecuentemente lavado de manos con jabón y luego gel antivirus que lleva bastante alcohol.
CUARTO.-Estar muy atento a cualquier síntoma de enfermedad de las vías respiratorias, vigilar la temperatura corporal y las dificultades para llevar aire a los pulmones y bronquios.
Se necesita tener uno o dos termómetros para estar relativamente seguros de que no pasamos a las rayitas de alerta.
CINCO.-Comer en casa lo que se cocina en nuestra estufa y de nuestro propio ingenio e higiene culinaria.
SEXTO.-Tener el servicio de NETFLIX para pasar horas y más horas con el ojo fijo en el televisor.
Es algo que jamás había experimentado.
¿Acaso hablamos de la nueva normalidad?
Hasta mediados de marzo me consideré hombre libre.
La voz de alerta la dio el viajero que se hospedó en el hotel Lucerna y sin embargo lo tomamos muy a la ligera.
Los que llegaron de Europa nos trajeron la nueva manera de vivir por vía aérea y sin que nadie se percatara de ello.
Todavía no se a ciencia cierta que significa la nueva normalidad.
Felicidades a mi hijo Christopher por su cumpleaños.
Hasta mañana.
