Mazatlán, Sinaloa, 28 de enero de 2026.— Para el Arquitecto José Ángel Trujillo, la distancia entre España y Mazatlán desaparece cuando el ritmo de la tambora empieza a retumbar en el alma. Con el Carnaval tatuado en la piel y el orgullo de ser mazatleco como estandarte, Trujillo cruza el Atlántico cada año para volver a su tierra y transformar sueños en realidad.
Este 2026, junto al artista valenciano Juan José Boronat y su equipo Ninots, la dupla se prepara para conquistar el Malecón y la Avenida del Mar con una propuesta artística que ha comenzado a robar el aliento de locales y turistas.
Carros Alegóricos: Gigantes de Fantasía
La participación de los Ninots este año pone un foco especial en la creación de dos impresionantes carros alegóricos que serán admirados durante los desfiles del Carnaval Internacional Mazatlán 2026, el domingo 15 y martes 17 de febrero.
Con un equipo de casi 20 artesanos y artistas, la elaboración avanza en tiempo y forma, utilizando una mezcla magistral de materiales tradicionales y técnicas europeas.
Los carros alegóricos serán coloridos, estructuras imponentes que fusionan el unicel, la brillantina, el papel y el cartón con una creatividad desbordante.
Diseñados para ser explosiones de color en movimiento, estos carros buscan consolidarse como piezas de culto para los críticos y el corazón del pueblo.
Monigotes: Centinelas del Malecón
Además de las carrozas, la mancuerna Trujillo-Boronat recibió la encomienda de dar vida a dos monigotes monumentales que superan los 10 metros de altura, fusionando el moldeado estilizado con el clásico arte del alambrón.
“El niño”. La obra representa la inocencia que se transforma en arte. Esta monumental escultura es un recordatorio de que cada gran músico y cada gran carnavalero comenzó con un sueño de niño. El niño sostiene una red con peces en una mano y con la otra, interactúa con una gaviota, simbolizando la armonía entre el ser humano y el ecosistema marino.
«Hans» es un arlequín o bufón de corte europeo, vestido con un traje sumamente detallado. Es una representación del nacimiento de la música de banda y del vínculo musical entre Alemania y Sinaloa. Hans es un hombre orquesta que carga con varios instrumentos integrados a su cuerpo: La tambora situada al frente, la cual golpea con baquetas, un platillo, un set de batería y una trompeta que sobresalen de su espalda.
Esta obra está ubicada en las emblemáticas letras de Mazatlán y sirve como el guardián del paseo costero, y sin duda, como el escenario para las fotografías del recuerdo.
El Instituto de Cultura de Mazatlán invita a toda la sociedad a dejarse maravillar por el talento de estos artistas plásticos que, con su sello «Ninots», prometen que Mazatlán lucirá, sencillamente, «muy chulo».






